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LEYENDA DE LOS MANANTIALES DE CHIGNAUTLA

Por: Anais_ | Publicado: 14/05/2011 03:52 | | #Cont:1
El motivo principal de estas paginas es mostrar la belleza natural y las tradiciones que aun se conservan en el Municipio de Chignautla Puebla, México y que las puedan apreciar todas las personas no solo de nuestro Pais sino mas allá de nuestras fronteras. 
Por favor da click en la siguiente dirección y podrás ver mas información.

Anais.
Cuenta la leyenda que hace, muchos años, fueron estas montañas la línea divisoria de dos imperios poderosos, el Azteca y el Totonaca; siempre belicosos los aztecas, cruzarían innumerables veces la sierra en ardoroso afán de predominio, y así, sucedió una vez...

El grito de guerra, el ronco vibrar de los teponaxtlis, rompió el amoroso ensueño de tres doncellas aztecas: Ixcaxóchitl, la tímida y dulce prometida de Xaltocan; Quilaztli, la altiva novia de Maxtla; y Yaocíhuatl, la prometida del bravo Tayátzin
En éxodo fatigoso las tres doncellas vinieron hasta la montaña para ver a sus amados partir a la guerra, y poniendo cada una su mano sobre el corazón del prometido, juraron con voz vibrante.
“Aquí te esperare, seré tu esposa cuando termine la guerra”
Y los bravos guerreros Xaltócan, Maxtla y Tayátzin, partieron camino adelante sin volver las espaldas, tal vez para que las doncellas no vieran sobre sus rostros broncíneos de debilidad de unas lágrimas.
Muy lentos pasaron los días de la espera angustiosa; Ixcayóchitl, Quilaztli y Yaocíhuatl elevaron muchas veces sus brazos morenos en elocuente evocación a Huitzilopóxtli, dios de la guerra, pará que fuera propicio a sus amados ausentes; hasta que un día vieron llegar hasta ellas, sudoroso y cansado a su padre Tepáctin, que con su autoridad les ordenaba regresar a su xacalli:
“¡Insensatas, bajar de la montaña! ¡Regresar al xacalli, donde por vuestra ausencia el fuego se apago!
Mudos han estado el malácatl y el chochopaxtli sin que nadie se ocupe de hilar con ellos.
Maxtla, Tayatzin, y Xaltocán en lugar de la gloria hallaron la muerte. ¡Bajar al xacalli! Otros guerreros os desposarán; cubrirán vuestros brazos con cozéhuatl, y vuestros cuellos con coscapétatl cuajados de azules chalchíhitl”.
La tímida prometida de xaltócan, Ixcaxóchitl la de nombre de flor, en su amor halló valor suficiente para responder:
“Ya bajaré, padre, y encenderé el fuego de tu xacalli cuando regrese desposada con Xaltocán, ¡yo jure esperarlo, y aquí lo esperare!”.
Quilaztli, la altiva y gallarda como la garza de su nombre replicó:
“El malacatl, y el chochopáxtli de nuestro xacalli volverán a cantar, y yo hilaré con ellos mis galas de boda; mas juré a Maxtla aguardar su retorno ¡y aquí lo esperaré!”.
Y Yaocíhuatl, la mujer guerrera de corazón bravío, termino: “yo juré  a Tayátzin mi amor para siempre!
“¡Todas las turquesas de brazaletes y collares que tus guerreros nos ofrecen, no tendrán poder suficiente para arrancar de mi corazón este gran amor”
¡ Soy fiel a Tayátzin,y aquí lo esperare”
Ni ruegos ni amenazas de Tepáctin, doblegaron la voluntad de las doncellas, que fieles a su juramento, decidieron esperar.
Más la duda, primero, la certidumbre después de que Tepáctin no había mentido, hicieron brotar de sus ojos copiosos llanto de amor:
¡No volverán jamás los bravos guerreros Maxtla,Xactócan y Tayátzin,que buscando la gloria, hallaron la muerte.
Agobiados por el dolor, cada una formó un túmulo donde dormir el sueño sin fin
Y allí, la muerte cerró para siempre los bellos ojos de obsidiana, de Ixcaxóchil, Quilaztli y Yaocíhuatl!...
Y Mixtli, la diosa de las nieblas, vino entonces a la montaña, y la cauda de sus ropajes sutilísimos formó el sudario de las tres doncellas. Mixtli; Diosa de las nieblas, ablandó la dura costra de la sierra, y a su conjuro hizo brotar cuajado en nueve lágrimas el llanto amoroso de las fieles prometidas, que en vano esperaron el retorno de sus bravos guerreros…
Tal es la leyenda del “CHIGNAUTLA” o “NUEVE AGUAS”, vieja leyenda de las nueve lágrimas, manantiales que aún siguen brotando y que en sus linfas clarísimas hacen correr hasta el mar, en el lánguido murmullo de sus ondas, el truco romance de las tres doncellas aztecas, que supieron guardar un juramento, y murieron de amor.
 
Comentarios
Aris450
Aris450
Amo mi pais y sus leyendas plagadas de sabiduria y mistico encanto, gracias x compratir esta leyenda.
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